Autora: Soledad Mateos Blanco
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La Educación Infantil ha de dar respuesta a la realidad educacional en que se desenvuelve el niño.
Por tanto, es un reto aprender a emplear las TIC´s con criterios pedagógicos desde la primera infancia.
Sin adentrarnos en las posibles y correspondientes matizaciones, ya sea uno u otro el término que empleemos para dirigirnos a la educación de la primera infancia (educación preescolar, educación infantil, educación temprana, educación inicial, educación de párvulos, etc.), concretamente y en nuestro caso para ser precisos si nos remitimos a la reciente Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de la Educación, el tramo educativo que hasta este momento comprendía la
Educación Infantil ahora ha quedado reducido a lo que hasta este momento ha venido siendo el segundo ciclo (3-6 años), mientras que el tramo 0-3 años viene a denominarse y concebirse como Educación Preescolar, dejando en estos momentos a un lado, como decimos, las precisiones terminológicas, podemos significar como signo de avances acaecidos en los últimos tiempos con respecto a la concepción que se tiene de esta etapa educativa el hecho de que la Conferencia Mundial de Educación para Todos (UNESCO, 1990) fijara la expansión de la Educación Infantil como objetivo prioritario a marcarse por los distintos gobiernos.
Han sido fundamentalmente los logros y progresos sobre la base de diversas investigaciones (destacando el ámbito de la neurociencia) y a su vez, la propia experiencia los responsables de este significativo avance con respecto a la concepción de este primer tramo del sistema educativo, de carácter no obligatorio que comprende la educación de los niños con edades de 0-6 años. Tal y como denuncia el Informe Delors (1996) la educación infantil (educación de la primera infancia) se encuentra muy poco desarrollada en la mayoría de países, e incluso en aquellos más privilegiados todavía queda mucho por hacer (WAECE, 2001).
Cierto es que muy lentamente ha ido siendo mayormente reconocida la trascendencia de la labor educativa desempeñada por la escuela infantil en el desarrollo del niño de esta etapa, diversas investigaciones científicas emprendidas por parte de pedagogos y psicólogos educativos, y otras aportaciones, han venido a confirmar lo que la experiencia a su vez se ha encargado de demostrar, es decir, que la acción docente desarrollada por los educadores infantiles resulta decisiva en el desarrollo del niño.
Asimismo y en virtud del paso del tiempo podemos comprobar cómo los gobiernos de los distintos países han comenzado a tomar más en serio su papel al respecto,
haciéndose eco de la necesidad de propuestas de políticas educativas concretas con el suficiente peso específico capaces de garantizar y sustentar la estabilidad y permanencia de programas educativos para la primera infancia. En esta línea podemos contrastar cómo haciendo frente a los nuevos retos del siglo XXI la introducción de las llamadas nuevas tecnologías en esta etapa se ha convertido actualmente en una de las propuestas prioritarias en materia educativa por parte de los gobiernos también en la educación de la primera infancia. Así pues, y explícitamente Rivero (INTEC, 2003 y WAECE, 2001), experto de la UNESCO, determina como una de las siete prioridades estratégicas de la Educación Infantil de comienzos del siglo XXI la aproximación a las nuevas tecnologías, incidiendo principalmente en que desde pequeños sean motivados para emplearlos con
criterios pedagógicos. Y siendo aún más concretos en el espacio geográfico y el tiempo hemos de citar lo que al respecto disponen los Proyectos de Real Decreto (MECD, 2002a y 2002b), dentro del marco de la Ley Orgánica 10/2002 de la Calidad de la Educación, para el actual 2003, por el que se establecen las enseñanzas comunes de la Educación Preescolar e Infantil.
En concreto en el segundo, en su Artículo 3.2, se indica que “además, las Administraciones educativas promoverán, en los aprendizajes de la Educación Infantil, la incorporación de una lengua extranjera, especialmente en el último año del nivel, y fomentarán experiencias de iniciación temprana en las tecnologías de la información y de las comunicaciones” (MECD, 2002b: 3). Sin embargo y sin lugar a dudas, dentro del proceso de alfabetización tecnológica y aun siendo conscientes de las reticencias comunes a todo el Sistema Educativo, en base a sus características intrínsecas, a asimilar cambios e innovaciones (impermeabilidad, resistencia a los cambios, escasa cultura colaborativa del profesorado, desmotivación...) no podemos obviar que además esta etapa va a demandar un tratamiento muy específico dadas las peculiaridades y características diferenciales de la misma y del desarrollo en los primeros años de vida, pudiéndose afirmar que es en este nivel educativo donde asumir la nueva alfabetización tecnológica verdaderamente constituye un reto.
Dejando en estos momentos a un lado todo el cúmulo de resistencias, limitaciones y obstáculos en el proceso de alfabetización tecnológica comunes a todas las etapas del sistema educativo, de entre los factores explicativos más representativos y específicos de la Educación Infantil que vienen a condicionar tal proceso podemos destacar los siguientes:
- La cuestionada significatividad de este tramo educativo: hasta no hace mucho tiempo se ha podido apreciar claramente cómo los educadores infantiles han sido los que han gozado de un menor prestigio y reconocimiento social a su labor (aun dentro del colectivo docente por parte de los mismos compañeros de otros niveles educativos). Hoy en día, y muestra de ello es la numerosa producción científica al respecto, podemos apreciar que la educación infantil despierta un firme interés por parte de los profesionales de la educación y concretamente
dentro del ámbito de la investigación que en otros momentos no ha existido, como asimismo evidencia la organización de congresos internacionales, encuentros, jornadas, etc., con la misma validez científica y reconocimiento desde del ámbito universitario.
- A priori y para personas en general ajenas a la labor docente pudiera compartirse la creencia de que la introducción de tecnologías y medios de comunicación no tiene cabida dentro de los objetivos y metodología intrínseca de la Educación Infantil; incluso dentro del ámbito docente no es extraño encontrar educadores que se manifiestan abiertamente en contra de tal posibilidad. Podemos afirmar que si en general el proceso de alfabetización tecnológica es lento, en esta etapa encontramos mayores reticencias, manifiesta oposición por parte del profesorado y un menor consenso.
-Hoy en día son múltiples las posibilidades que se le brindan al educador infantil dispuesto a comenzar a hacer realidad en su aula una educación en tecnologías y medios de comunicación.
- Diversidad de programas gratuitos y en general software de libre distribución idóneos para iniciar a los niños de estas edades en la informática. En este sentido y
solamente como botón de muestra, podemos mencionar el site de Actividades CLIC,
pertenecientes al programa del mismo nombre:
http://www.xtec.es/recursos/clic/esp/act/ei.htm.
- Materiales multimedia editados en CD por el Centro Nacional de Investigación y
Comunicación Educativa y a los que igualmente se puede acceder de forma
totalmente gratuita. Hemos de destacar Manejo del Ratón, idóneo para la primera
toma de contacto del niño con el ordenador, que puede localizarse asimismo en la
siguiente dirección: http://www.pntic.mec.es/educacion/programas_edu.htm.
- Publicaciones (que hasta estos momentos no existían) para introducir en estas
edades el aprendizaje con el ordenador: Colección de fascículos y CD-ROM
interactivos Aprendilandia, Ed. Planeta DeAgostini.
- Ordenadores infantiles. Hoy en día este tipo de juegos educativos también llamados juguetes inteligentes han experimentado un gran desarrollo en respuesta a la aproximación del niño a la nueva realidad tecnológica como demuestran la gran
cantidad de modelos y marcas, incluidas las tradicionalmente consideradas
educativas o pedagógicas en el mundo del juguete infantil, cada uno de ellos
ajustado a las necesidades y características que demanda cada momento evolutivo:
Vtech, Educa, Cefa, etc.
-Todo ello sin entrar a precisar las diversas posibilidades que nos brindan metodologías como el taller del ordenador o el rincón del ordenador. En este sentido hemos de destacar la propuesta El Señor Ordenador:
http://www.pntic.mec.es/recursos/infantil/comunicacion/ordenador.htm
En definitiva, y teniendo en cuenta todo lo subrayado anteriormente, la escuela infantil no solo no puede vivir ajena a la realidad comunicacional en la que se desenvuelve el niño actual, ignorándola, sino que ha de ser respuesta a esa realidad interviniendo en la misma. Resulta crucial la labor del maestro/a de Educación Infantil en aspectos como puedan ser comenzar a desmitificar un mundo (el
de los ordenadores, la informática) que los niños han percibido como vetado, prohibido para ellos hasta no llegar a la etapa de Educación Primaria y referente al cual han podido elaborar una serie de prejuicios o preconcepciones erróneas. Acostumbrados a aprender fundamentalmente en base a la
experimentación y el juego, la posibilidad del uso del ordenador puede asociarse a dificultad, a arduo trabajo... en lugar de comenzar a familiarizarse con este instrumento conociendo los elementos que lo componen (ratón, teclado, monitor, impresora, altavoces, micrófono...) y empezar a descubrir su funcionamiento.
Es necesario para compensar desigualdades. Al igual que en el aula hay niños que ya han tenido experiencia en casa, puesto que alguno de sus padres o hermanos lo utilizan por razones de estudio, trabajo o simplemente ocio, otros niños viven en ambientes más desfavorecidos, con deprivación socio-cultural que no disponen de ordenador. Además, no se trata de materializar un carácter preparatorio para la Educación Primaria, pero sí de asegurar con la misma una continuidad.
Hoy en día nadie pone en entredicho la necesidad de educar en tecnologías y medios de comunicación en Educación Primaria y Secundaria, sin embargo hemos de reparar en que el niño desde que nace ya se encuentra inmerso en esta nueva sociedad de la información o sociedad tecnológica, de manera que empieza a ser partícipe, a percibir y ser sensibles a los estímulos que les proporciona el medio, sin duda algunos de los cuales son nuevos y muy diferentes a los que hasta este momento tenían acceso los niños.
La primera toma de contacto con las Tecnologías de la Información y la Comunicación ha de ser, por tanto, en Educación Infantil: familiarizándose con el ordenador y descubriéndolo a través del juego, acorde con la identidad de esta etapa, de manera que la primera experiencia que el niño tenga con el ordenador sea en la escuela y a través del juego. Hoy más que nunca el maestro/a de Educación Infantil se encuentra en una situación privilegiada para hacer frente al reto que supone la nueva alfabetización en esta etapa:
- Su labor está reconocida como no lo había estado antes.
- Está justificada en esta etapa (los Estados y la UNESCO así lo reconocen).
- Recursos: son múltiples las experiencias que se comparten al respecto en Internet. En este sentido es importantísima la ventaja de poder estar en contacto con otros profesionales venciendo las limitaciones espacio-tiempo, y no como sucedía hasta hace poco teniendo que esperar exclusivamente a que se llevase a cabo la organización de congresos o jornadas.
- Es imprescindible la labor del docente con los padres. Es inviable un proceso de educación para las tecnologías y medios de comunicación sin la colaboración directa de la familia con el maestro/a. Hemos de tener en cuenta que la primera aproximación de los niños y niñas a estas tecnologías en la mayoría de las ocasiones se produce antes en el hogar que en la escuela, con las implicaciones pedagógicas que ello pueda tener, de mucha mayor importancia en Educación Infantil que en otras etapas (con ser así y todo en las demás sumamente trascendente).
- Es necesario, y honrado, no desaprovechar desde el ámbito educativo todas las ventajas que el proceso tecnológico nos ofrece, tal y como desarrollan algunos especialistas (Gómez Galán, 2000). Esta es una labor fundamental en el educador: extraer todo lo beneficioso, lo positivo. Y hemos de ser conscientes y responsables con la situación de privilegio que nos ha tocado vivir en relación con las condiciones de vida en otros países más desfavorecidos posteriormente invirtiendo nuestros conocimientos y capacidades al servicio de la construcción de un mundo mejor.
- Solamente de esta manera estaremos siendo fieles a los propósitos de esta etapa: lograr una educación integral.
-En un mundo en conflicto, con frecuentes guerras y enfrentamientos bélicos, en el que prevalecen las desigualdades... urge educar para la convivencia, la paz, el diálogo, el respeto, el amor, la solidaridad, la justicia, la igualdad en medio de una sociedad en el que también a nivel infantil reina la cultura de la violencia: videojuegos violentos, dibujos aniñados agresivos, películas, etc., sin mencionar la agresividad verbal que impera en medios de comunicación como la televisión presentes en el ambiente en el que se desenvuelve el niño.
Si es cierto que en términos generales podemos afirmar que la nueva alfabetización supone un reto para la labor educativa del siglo XXI realmente es en la etapa de Educación Infantil donde esta afirmación adquiere pleno significado.
Es evidente que en un mundo cuyo ritmo está marcado por los cambios y avances tecnológicos la escuela, y también por tanto la escuela infantil, ha de encarnar la responsabilidad de educar a los alumnos para poder desenvolverse con autonomía y de manera consecuente en la sociedad que les ha tocado protagonizar, puesto que serán los adultos del mañana.
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